Las cartas metafóricas asociativas son una herramienta psicológica proyectiva. Miras una imagen y notas qué llama tu atención, qué resuena o qué genera resistencia. Esa reacción es el material con el que trabajas.
Cada camino es una secuencia ya armada: una carta, una pregunta, tu reacción. La estructura ya está pensada; tú la llenas con tu propio contenido.
Después de cada sesión queda un registro: qué viste en la carta, qué sentiste, qué pregunta surgió. Con el tiempo esos registros forman una imagen, y en ella suele verse lo que no se nota en el momento.
Anna Baranova
Cofundadora de Deckora, psicóloga